Siempre una rueda en el camino, el clavo de la presencia se transforma en el sabor agridulce de un adiós, especies que se llenan la lengua de mentiras, todos los medios ocultan la expresión de sus rostros y las calumnias elegidas son predicado y sustantivo de la misma oración. ¿Qué nos espera mañana? lloverá o saldrá el Sol, ya no importa. Yo sigo luchando y seguiré.
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